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Rescatando sabores, saberes, semillas y sostenibilidad

La encíclica Laudato Si, nos interpela, sobre el cuidado de la creación. En nuestra Diócesis lo hemos comenzado a trabajar a través de PASTORAL DEL CUIDADO DE LA CASA COMÚN.

Para la cual nos hemos propuesto como tarea de vital importancia el RESCATAR, antiguas maneras de encontrarnos con la naturaleza, de una forma más respetuosa mirando ahí la huella creadora de Dios.

Con algunos sacerdotes y laicos de la región del Gualivá iniciamos reuniones en sus parroquias, y allí se hicieron pequeños festivales de comida orgánica, rescatando recetas tradicionales, artesanías de cada lugar, al igual semillas autóctonas, saberes de nuestros campesinos, con el fin de que estos no se pierdan en la creciente urbanización.

Algunos de estos productos orgánicos,  vemos oportuno comenzar a comercializarlos;  y que cada parroquia sea el lugar donde se comercialicen,  ya que los alimentos saludables tienen una creciente demanda;  Y como este camino requiere una transformación cultural,  vemos importante que los niños y jóvenes que se están   preparando  a los sacramentos de iniciación cristiana (primera comunión y confirmación), se les incentive a tener sus huertas orgánicas; ya sea en sus casas o comunitariamente,  de tal manera que se vayan enamorados de esta experiencia y ayuden a tener una actitud más amigable con el medio ambiente.

Es un caminar muy interesante, como parte de nuestro proceso evangelizador, que nos permite reflexionar sobre el cuidado de la vida, de una manera mas amplia como lo indica el numeral 139 de la Laudato Si.

“Cuando se habla del medio ambiente se indica particularmente una relación que existe entre la naturaleza y la sociedad que la habita.”

Nos lleva a redescubrir la naturaleza, no como una cosa, sino que formamos parte de ella; y nos relacionamos de manera armoniosa.  Ojalá todos nos unamos a esta tarea de reconciliarnos con el medio ambiente y que estos productos orgánicos, artesanías, semillas y saberes lleguen a ser una manera de sostenibilidad de muchos hermanos nuestros y estimulen a otras familias a quedarse en el sector rural y a hacer empresa.

Reconciliarse con el medio ambiente ayuda a la reconciliación con Dios, tarea que todos los creyentes tenemos en nuestro caminar de fe ¡anímate!

Jesús Rodriguez. Pbro.

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