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Jornada Mundial de Oración por la vida consagrada

CAMINEMOS JUNTOS PARA UNA NUEVA SIEMBRA

Queridos hermanos consagrados:

Celebramos un día de oración por la vida consagrada. Nuestra diócesis de Facatativá cuenta con la bendición de tener un buen número de comunidades de consagrados, incluso cuatro monasterios.

Damos gracias a Dios por lo que ustedes son y representan en medio de la Iglesia porque enamorados de Cristo lo han dejado todo por Él, para servirlo en el apostolado y en la atención a los más necesitados.  En el sueño diocesano aparece el amor a Jesucristo como la dimensión esencial de la vida cristiana. Ustedes con su vida nos estimulan e impulsan en el amor a Cristo, como el centro de nuestra vida y como fuente fecunda del ardor misionero. Además, se empeñan por vivir en comunidad, en la alegría y perfección de la caridad. Sus comunidades evangelizan en la medida en que son hogares abiertos y acogedores, en los que el amor de Cristo se transparenta.

Vivimos tiempos eclesiales complejos, justo en el momento en el que se nos ha invitado a vivir más intensamente la sinodalidad. Que nuestro afecto y adhesión al Papa Francisco sean inquebrantables, así como el propósito de escuchar y acoger su magisterio y difundirlo. No cedamos a la tentación de la división, la unidad es signo de credibilidad del evangelio.  Que la fraternidad vivida entre los consagrados, entre ustedes y todo el cuerpo de Cristo sea fermento de unidad.

Finalmente, el Papa Francisco, nos ha convocado en el año 2025 a celebrar el jubileo de la esperanza, bajo el lema: «Peregrinos de la esperanza».  La vida consagrada es signo profético del Reino en su plena consumación. Continúen interpelándonos a todos con la vivencia radical de los valores del Reino y de los consejos evangélicos. Sean comunidades fermento en la Iglesia y en la sociedad, al mismo tiempo, ayúdenos a mantener viva la esperanza, la confianza plena en que Dios cumple siempre sus promesas y que un día habrá cielos nuevos y tierra nueva en los que ya no haya más lágrimas ni dolor.

En esta perspectiva quisiera comunicarles que he nombrado a un sacerdote diocesano como Vicario Episcopal para la vida consagrada, se trata del Padre Manuel Hernando Vega León, quien es actualmente Director de los Departamentos de Ministerios Ordenados y Vida Consagrada de la Conferencia Episcopal de Colombia.

Como obispo les agradezco su testimonio y su servicio y les reitero la voluntad de acompañarlos y de propiciar a nivel diocesano todo lo que nos permita nutrirnos de tantos y tan variados carismas.

Cordial saludo y feliz día en esta fiesta de la presentación del Señor.

+ Pedro Manuel Salamanca Mantilla

Obispo de Facatativá

2 de Febrero de 2024